Ducado de Bretaña, Francisco I rey de Francia y duque de Bretaña (1515-1547), Teston de Bretagne, s/f (1515-1547). AR / 9,28g. / 29,5mm. Anv: +: FRANCISCVS : D : G : FRANCOR : REX : BRITN : DVX :, busto real a der. barbado, vistiendo tunica y pelisse, con corona sobre chaperon (gorra). Rev: +: DEVS : IN : AVDITORIVM : NEVM : INTENDE : R, escudo de Francia corona, una piel de armiño coronada a c/ lado. Teston del 4° tipo. Rennes. Ref: Duplessy#833; Ciani#1146; Lafaurie/Prieur#690a. F+
El Ducado de Bretaña, con capital en Rennes, surgió en el Noroeste de Francia, en la región homónima, en al año 939 d.C., tras la expulsión de los vikingos. A mediados del siglo XII, el trono ducal paso de la dinastía local a manos de los Angevinos, quienes lo retuvieron hasta 1204. En los siglos siguientes, pese a la influencia de la corona francesa, y las injerencias de los ingleses, este Estado se mantuvo independiente. Sin embargo, los intentos de Francia por anexionar el territorio llevaron a la guerra, que culminó con la derrota del duque Francisco II, quien además moriría un par de meses después. Su hija, Ana de Bretaña, se vio forzada a casarse con el rey Carlos VIII de Francia en 1491, y posteriormente con Luis XII, con lo cual estos se aseguraron la unión dinástica entre ambas coronas. No obstante, Bretaña conservó cierta autonomía hasta que su nieta, Claudia de Francia, esposa de Francisco I, incorporó formalmente el ducado al dominio real francés en 1532 mediante el Edicto de Unión. Aunque se mantuvieron privilegios regionales, Bretaña dejó de existir como entidad soberana, convirtiéndose en una provincia francesa hasta su reorganización durante la Revolución.
Francisco I de Francia (1515-1547) fue un monarca emblemático del Renacimiento, cuyo reinado transformó a Francia en una potencia cultural y militar. Conocido como el "Caballero Rey" por su victoria en Marignano (1515), que le permitió recuperar el Milanesado, su reinado estuvo marcado por una intensa rivalidad con el emperador Carlos V, librada en las Guerras Italianas por el control de Italia y la supremacía europea. A pesar de sufrir un desastroso cautiverio tras la batalla de Pavía (1525), Francisco I consolidó el absolutismo real, fortaleció la administración central y fomentó el humanismo, atrayendo a su corte a genios como Leonardo da Vinci. Además, impulsó la construcción de majestuosos castillos del Loira, estableció el francés como idioma oficial de la administración y sentó las bases de la política colonial francesa en el Nuevo Mundo. Por todo esto también se lo conoce como el "Padre y Restaurador de las Letras".
La pieza que aquí les presentamos es un fabuloso teston (moneda creada poco tiempo antes en Milán) del cuarto tipo, con un impresionante retrato renacentista del rey. Acuñada en Rennes, la capital y ceca del Ducado de Bretaña, a nombre de Francisco en su calidad tanto de rey de Francia como de duque de Bretaña. Rara, y muy linda para el tipo.
Con la adquisición de esta
pieza les entregamos sin cargo su registro fotográfico en alta
definición, realizado por Art & Collections Photo Studio.